Ego Del Sueño
Me levante transpirado, con esa extraña sensación en los dedos, como si recién me hubiese cortado las uñas. Caminé por mi cuarto por un tiempo hasta que recordé qué había soñado. Fue algo particularmente perturbador, que nunca había soñado antes. Una silueta, que estaba impregnada en la pared, se movía. No escuchaba claramente lo que decía, era como si estuviera dentro de una caja, pero sí recuerdo unos claros subtítulos que aparecían en la parte baja de la visión. Él me decía que me despertara. Yo obedecía, e irónicamente, también me despertaba y comenzaba a explorar el cuarto. Día tras día, sueño tras sueño, comencé a ver mejor esta silueta negra, ya que esta tomo un relieve que le daba una sombra especial, ya que mostraba su nariz y su mejilla derecha como una razón por la que vivir, y aún más importante, creerle. Cada día me levantaba un poco más exaltado y transpirado. Ya sentía su presencia con ...